Jueves, 01 de enero de 2009
Este estudio viene de la I Parte de Daniel 9: Siga leyendo esta II Parte
 
90. Dios no hace acepción de personas (Hechos 10:34); el Nuevo Pacto incluyó tanto a gentiles como a judíos (Romanos1:16,17)(Romanos 9:22-33). Los "Muchos" en Daniel 9:27 son los judíos, porque Gabriel viene diciéndole a Daniel desde el V:24 "Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y ciudad". El pueblo de Daniel son los judíos y la ciudad de ellos es Jerusalén. En EL V:27 Daniel dijo que sería una persona que confirmará el pacto con muchos.  Esto no refiere al Anticristo.  Todos estos versículos tratan del Mesías, y es el Mesías que confirmó Su pacto con muchos (no con todos) durante la última semana de las 70 semanas.  Hebreos 12:24 dice que Jesús es Mediador del nuevo pacto, un mejor pacto (Hebreos 8:6).  El ministerio de Cristo en la tierra duró 3 1/2 años, o una mitad de la última semana de 7 años.  Daniel dijo que a la mitad de la semana Cristo haría cesar el sacrificio y la ofrenda.  Cristo hizo cesar el sacrificio y la ofrenda cuando murió en la cruz por nuestros pecados.  Mateo 27:51 dice que el velo del templo se rasgó en dos, para significar que no hay necesidad para sacrificios de animales nunca jamás, porque Cristo ha muerto por nuestros pecados. 
91. Los futuristas premileniaristas enseñan falsamente que Daniel 9:27 habla de un Anticristo que va a venir en un futuro después del siglo XXI, y que va a confirmar un pacto con los judíos por 3 1/2 años, y luego va a quebrantar el pacto y destruir el templo. ¿Cuál templo va a destruir el futuro Anticristo, si el santuario ya fue destruido en el año 70?. Dios después de esa destrucción no habita en templos hechos por la mano del hombre (Hechos 17:24). El espíritu de cada ser humano actual, es el tabernáculo de Dios con los hombres (Apocalipsis 21:3).
92. Entonces, Daniel 9:27 no habla nada acerca de un quebrantamiento del pacto.  Es importante entender que este versículo fue cumplido por el ministerio de Cristo para una mitad de la semana, 3 1/2 años, y por Su muerte en la cruz para expiar la iniquidad.  Cristo vino y murió durante el período de las 70 semanas de Daniel, pero el Anticristo no vino durante este período.
93. Los futuristas premileniaristas siguen erradamente enseñando que en Daniel 9:26,27 hubo o hay un espacio de tiempo que se abre en medio de las 69 semanas y la última semana.  Pero Daniel no abre nada ni menciona tal espacio de tiempo.  Si es permitido colocar un espacio en el tiempo entre la semana  69 y la semana 70, ¿Por qué no colocar un espacio en el tiempo entre las 7 semanas y las 62 semanas también?  Los futuristas ya llevan 2007 años abiertos de ese espacio de tiempo que falsamente enseñan y todavía no se les cumplen las 70 semanas o los 490 años. 
94. Daniel 9 fue una profecía cronológica acerca de la Primera Venida de Cristo, y no trató de eventos para los días de nuestro siglo XXI y después.  Daniel habló de los postreros días del Antiguo Testamento y la provisión de Dios de un Salvador para los judíos.  Tal vez Daniel pensó en sus días que el Mesías vendría muy pronto, y por esa razón Dios le avisó que sería necesario tener paciencia y esperar la venida del Mesías para 5 siglos más adelante.
95. Cuando Cristo vino, El dijo en Marcos 1:15, "El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio"  ¿Cuál tiempo fue cumplido?  El tiempo de los 490 años, que fue predicho por Daniel 9. Daniel fue una profecía literal, porque todos los acontecimientos fueron cumplidos en un espacio de 490 años.  Si añadimos o abrimos otro espacio en el tiempo de la profecía de Daniel 9 entre los 490 años para que nos de 2007 años, destruimos el sentido literal de la profecía de Daniel, y hacemos de Daniel un profeta mentiroso.
96. Si todos los acontecimientos de Daniel 9:24 no acontecieron entre los 490 años después de la salida del orden para restaurar y edificar a Jerusalén, Daniel fue un profeta falso. Sabemos que Daniel no fue un profeta falso.  Dentro de los 490 años, el Mesías vino, terminó la prevaricación, puso fin al pecado, expió la iniquidad, trajo la justicia perdurable, selló la visión y la profecía de Daniel, y fue ungido por Dios.   El "cumplimiento de tiempo" mencionado por el apóstol Pablo en Gálatas 4:4 fue el cumplimiento de los 490 años de Daniel.  Todo fue cumplido, y por esa razón Cristo dijo en la cruz, "Consumado es," Juan 19:30.
97. Los futuristas piensan que los 490 años no fueron cumplidos con el ministerio de Cristo, porque todavía hay pecado en el mundo. ¿Qué es lo que no entiende los amados futuristas? No entienden  que Cristo lo que vino fue a expiar todos los pecados en su primera venida cuando subió a la cruz, él quitó de en medio el pecado y ante los ojos de Dios no hay pecado ni pecadores, porque ahí es donde está el poder de la justificación y de la reconciliación. ¿Por qué si el pecado fue quitado, siguen latentes sus consecuencias? Porque donde hay hombre vivo, siempre habrá alguien que viole las normas, la ley y los preceptos de la justicia. Quitamos al hombre de la tierra, y la tierra que libre de trasgresores.
98. Entonces, durante esta semana última y final, la setenta, Cristo estableció su Pacto, o lo hizo firme, con muchos con los primeros cristianos de entre los judíos, al hacer posible la remisión de pecados (Hebreos 8:7-13)(Hebreos  9:15-22)(Hebreos 10:15-18). ¿Quién hace prevalecer el pacto de la gracia? Lo hace prevalecer el Mesías a los muchos (judíos). Jesús concertó esa alianza o pacto aquí en la tierra.
99. En la última cena en la víspera de su muerte, Mateo 26:28 dice que el señor Jesús tomando una copa con vino le dijo a sus discípulos: "Porque esta es mi sangre de la alianza o pacto, que va a ser derramada por muchos para remisión de los pecados". Este es el pacto de la gracia. Dios no hace más que pactos de gracia con su pueblo. La "Mitad de la semana" en Daniel 9:27 es la pascua de la crucifixión que tuvo lugar a los tres años y medio después de su bautismo o la Unción del Santo.
100. El cesamiento del sacrificio y de la ofrenda por el pecado fue abolido con su muerte en la cruz, dando por terminado o consumado todo el sistema levítico de sacrificios por el pecado. El pacto o alianza que Jesús declaró en la víspera de Su muerte y que confirmó con Su muerte fue el "Nuevo pacto en Su sangre". Jesús confirmó con los muchos la nueva alianza, el nuevo orden a seguir, que es el pacto o la alianza de la gracia (Ezequiel 36:25-28)(Jeremías 31:31-34)(Hebreos 8:10,11).
101. En Hebreos 7:22 Jesús es fiador de una mejor alianza o pacto. Esta es la nueva alianza de (Hebreos 8:10-12) y de (Jeremías 31:31-34) y es el evangelio de la gracia de Dios (Hechos 20:24). Esta fue la nueva alianza o pacto que Dios le prometió a Adán en Génesis 3:15 después de la caída. Esta nueva alianza de gracia fue ratificada o confirmada por la efusión de la sangre de Cristo en su muerte.
Los profetas Ezequiel y Jeremías profetizaron esta nueva alianza de la gracia de Dios. En Ezequiel 36:25-28 el profeta les dice a los judíos de parte de Dios:
a. Os rociaré con agua pura (Palabra)
b. Os daré un corazón nuevo (Regeneración)
c. Vosotros seréis mi pueblo (Sentido de pertenencia)
102. En Jeremías 31:33.34 el profeta les dice:
a. Pondré mi ley en vuestro interior
b. Yo seré su Dios
c. No me acodaré de vuestras culpas, cuando los perdone. La palabra <confirmar> es del hebreo gabar que significa "prevalecer, predominar". El Señor antes de la cruz, declaró la alianza de la gracia. En la cruz, la confirmó al derramar su sangre. Pocas horas antes de Su muerte, según Mateo 27:25 muchos judíos exclamaron "Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos". El pacto o la alianza de la gracia fueron ratificados con sangre, aun antes de su muerte por los muchos judíos que exclamaron así. Y después de la cruz esa alianza en su sangre la ha hecho prevalecer o predominar porque la gracia es una alianza o pacto de carácter eterno.
103. La última mitad de la semana (31/2 años) es la que sigue a la muerte, resurrección y ascensión de Cristo. La última mitad de la semana es el tiempo de la Iglesia compuesta por judíos y gentiles en Cristo bajo la confirmación del pacto de la gracia, hasta que la Iglesia sea cambiada a la dimensión llamada eternidad.
104. Seis semanas después de la muerte de Cristo, en el día de Pentecostés, Pedro en Hechos 2:38,39 al citar la promesa de la confirmación del pacto, ofreció perdón a los muchos judíos y a sus mismos hijos y aun para todos los que el Señor llamare.
Tres mil judíos fueron los muchos que el Señor llamó por medio de la predicación de la confirmación del pacto en Jerusalén (Hechos 2:41). Pocos después el Señor llamó a cinco hombres, fuera de mujeres y niños judíos, que aceptaron la confirmación de la alianza de la gracia al recibir a Jesús como Su Señor y Salvador (Hechos 3:25,26).
105. El Mesías Príncipe cumplió la promesa de la alianza de la gracia a pesar del rechazamiento y la crucifixión por parte de los judíos. (Hechos 6:7) dice que aun los sacerdotes judíos aceptaban la fe en el Cristo resucitado.  En los años siguientes a la crucifixión del Mesías Príncipe, miles de judíos aceptaron el triple beneficio de la nueva alianza de la gracia:
a. Perdón de pecados
b. Vidas transformadas
c. La manifestación del remanente salvo por gracia
El Israel viejo de Dios ya pasó, ahora, estamos en el nuevo Israel de Dios que es la Iglesia de judíos y gentiles bajo el gobierno eterno de la gracia de Dios.
106. Daniel 9:24 al 26 nos habla de los eventos hasta la semana 69, pero Daniel 9:27 nos habla que durante la semana 70 se daría la muerte de Cristo por los pecadores, establecimiento del Nuevo Pacto (Jeremías 31:31-34), por medio de Su sangre derramada, haciendo con ello, cesar el sacrificio y la ofrenda. A partir de la cruz, tenemos un pacto eterno (Hebreos 13:20), para todo ser humano que cree (Romanos 15:8-12).
107. Jesús logró que su alianza de gracia prevaleciera con muchos judíos durante toda la semana 70 que va desde los años 27 d.C. al año 34 d.C.
108. Daniel 9:27c a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. La "mitad de la semana" es la pascua del año 31-33 d.C. en esa "mitad" haría cesar el sacrificio y la ofrenda. Cristo con su muerte estableció para salvación su único sacrificio, para quitar de en medio los sacrificios del templo, haciendo cesar todo otro sacrificio y ofrenda para expiar la iniquidad, poner fin al pecado y terminar la prevaricación.
109. El libro Hebreos fue escrito para enseñar que los sacrificios del templo y las ofrendas judaicas de la ley de Moisés en el templo, fueron quitadas de en medio cuando Cristo murió en la cruz, pues ya cumplieron su propósito de servir de figura, sombra y tipo. (Hebreos 7:11-28)(Hebreos 8:13)(Hebreos 9:24-26)(Hebreos 10:1-14)(Efesios 2:11-22)(Colosenses 2:14)(2 Corintios 3:6-11)(Romanos 7:1-6).
110. Es cierto que entre los judíos incrédulos las ceremonias judaicas continuaron después de la crucifixión de Jesús, y hasta la destrucción de Jerusalén en año 70 d. C., pero ya no tenían eficacia a los ojos de Dios, porque hubo cambio de ley y de sacerdocio (Hebreos. 7:11-28).
111. Cristo no pudo ser nuestro sumo sacerdote mientras la ley de Moisés y sus ceremonias estaban en vigor (Hebreos 7); por eso sabemos sin duda que "el sacrificio y la ofrenda" no duraron hasta el año 70 d. C. Terminaron con la muerte de Cristo en la cruz.
112. Aproximadamente Jesús murió en el año 33 d.C. y el templo y Jerusalén fueron devastadas por las guerras en el año 70 d.C. Por casi 40 años los sacerdotes levitas seguían ofreciendo sacrificios en el templo en Jerusalén, surge la pregunta, ¿Cómo pudo Jesús hacer <cesar el sacrificio y la ofrenda>, si los sacerdotes judíos continuaron ofreciendo sacrificios hasta que los soldados romanos devastaron el templo en el año 70 d.C. <casi 40 años después de la crucifixión>? Judicialmente Cristo con su solo sacrificio quitó de en medio el pecado y eliminó todo sistema de sacrificios y ofrendas por el pecado como lo dice Hebreos 9:26 y Hebreos 10:12,14.
113. Pero dispensacionalmente, casi 40 años después de la redención judicial de Cristo, tenía que cumplirse la aparición del Príncipe romano que destruiría la ciudad y el santuario para que los judíos no tengan más templo para el sacrificio y la ofrenda.
114. El libro de Hebreos nos enseña que Cristo le puso fin a los sacrificios y ofrendas por el pecado. Cristo por medio de Su encarnación y de su muerte "abroga" o le pone fin cumpliendo la ley y cancelando el juicio del pecado de condenación o el acta de los decretos pecaminosos del hombre (Colosenses 2:13-15).
115. ¿Por qué Cristo con su solo sacrificio elimina el sistema de sacrificios por el pecado de condenación? Porque Hebreos 10:4-9 dice que fue <imposible que la sangre de los animales pudiera quitar el pecado de condenación; pero al entrar en este mundo, Dios le dio cuerpo a su Hijo para que en ese cuerpo abrogara lo primero (sacrificios de animales) para establecer lo segundo (el sacrificio del Cordero de Dios). Hebreos 10:8,9 dice En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.
116. Pero ¿No supo Jesús que en Jerusalén se continuó ofreciendo sacrificios por casi 40 años después de su crucifixión? Cuando el autor escribió el libro de Hebreos, el templo todavía estaba funcionando. Hebreos 10:11 dice que <todavía estaban en pie, los sacerdotes ofreciendo día tras día los mismo sacrificios que nunca pudieron quitar de en medio el pecado de condenación>.
117. Los sacerdotes del orden de Leví seguían repitiendo constantemente el antiguo ritual y el autor de hebreos sabía esto; pero también sabía que esos sacrificios ya no tenían ningún valor por el pecado. Ninguno de esos ritos tenía significado espiritual para expiar, salvar, o perdonar pecados. Es lo mismo que el sistema de la Misa ritual del Catolicismo.
118. ¿Por qué estos sacerdotes judíos siguieron ofreciendo sacrificios por el pecado por casi 40 años después de la muerte de Cristo? Por incredulidad. Por incredulidad los judíos no entraron a la tierra prometida (Hebreos 3:19) y por el mismo pecado no entraron a Cristo, Juan 1:11 dice que Jesús <a los suyos -judíos- vino y los suyos no le recibieron>. Estos sacerdotes no recibieron o no creyeron que a Jerusalén entró el Mesías Príncipe, el Salvador de los judíos, el Cordero de Dios que quitó de en medio el pecado de ellos.
119. Si los sacerdotes judíos siguieron en sacrificios es problema de ellos, <Lucas 19:44 dice que "no conocieron el tiempo de la visitación de Cristo">. Hebreos 10:14 dice que con <una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados>. Cristo no volverá a morir en la cruz por los judíos ni como nación ni como individuos. El no volverá a morir para terminar la prevaricación de los judíos, ni poner fin al pecado de ellos, ni expiar la iniquidad para que entre en vigor la justicia eterna a favor de ellos. El ya lo hizo una sola vez. Si el Hebreos 10:14 no incluyera la palabra "para siempre" habría una posibilidad de un segundo sacrificio a favor de la salvación de los judíos en el futuro.
120. Dios no le impide a nadie que siga ofreciendo sacrificios. Pero a los ojos de Dios, el sacrificio de Jesús le dio fin a todos los sistemas de sacrificio. Después de la muerte de Jesús ningún sacrificio ritual, judío o católico, tiene valor alguno para ser salvo, justificado o santificado del pecado.
121. ¿Qué es lo que no han podido entender los judíos y los católicos con su sistema de sacrificios y misas rituales? Que Marcos 15:38 dice que <El velo del santuario se rasgó en dos, de arriba abajo>. Que Cristo es el fiador de un mejor pacto (Hebreos 7:22). Que el sacerdocio de Cristo es inmutable (Hebreos 7:24). Que Cristo es el intercesor eterno (Hebreos 7:25). Que al decir: Nuevo pacto ha dado por viejo al primero (Hebreos 8:13). Que Cristo por su propia sangre entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención (Hebreos 9:12). Que el nuevo pacto en su sangre por cuanto contiene el Espíritu eterno, el pacto de gracia es eterno (Hebreos 9:14,15).
122. Hasta la muerte del Mesías Príncipe de los judíos, la entrada al Lugar Santísimo estaba reservada solo para el sumo sacerdote una vez al año. Pero al rasgarse el velo de la carne de Jesús por medio de su muerte, la entrada al Lugar Santísimo quedó con libre acceso a todos los que son real sacerdocio.
 123. Cuando el resucitado entró por nosotros como precursor (Hebreos 6:20) al Lugar Santísimo, presentando su sangre derramada a la justicia de la aprobación de Dios, el cielo dijo: "Ya no necesitan del sacerdocio judío". No necesitamos a ningún rabino judío, a ningún cura católico, ni a ningún pastor evangélico para acercarnos al trono de la gracia de Dios. Hebreos 9:15 y (1 Timoteo 2:5 dicen que ya tenemos a Jesucristo el único mediador entre Dios y los hombres.
124. Durante la última de las 70 semanas, el Mesías Príncipe hizo cesar el sacrificio y la ofrenda por el pecado. Hay muchos predicadores de ley, que enseñan que antes de la II venida de Cristo, Dios le va a pedir a los judíos que en recuerdo de la cruz, restauren los sacrificios de animales para el perdón del pecado de su pueblo. Pero Daniel 9:24-27 dice que Jesús eliminó definidamente los sacrificios de animales. Los abolió. Hizo cesar el sacrificio y la ofrenda.
125. El Señor Jesús como el Mesías Príncipe debía aparecer (año 27-33 d.C.) y suspender el sacrificio y la ofrenda tres años y medio más tarde (año 31-331/2). Daniel 9:27 dice que el intervalo que se extendería entre <su ungimiento por el bautismo> y el momento de su <muerte> seria de <media semana> o <tres años y medio>. Esto lo podemos verificar por medio de las <pascuas>:
a)- Juan 2 y 3 nos habla de <una pascua> durante la cual Jesús habló de noche con Nicodemo. b)- Juan 5:1-9 se nos habla de <una fiesta> en la cual Jesús sanó a un hombre que sufría de parálisis por 38 años. c)- Juan 6:4 se refiere a <una pascua> en la cual Jesús alimentó a una gran multitud. d)- Juan 12:1 se refiera a <una pascua> en cuyo transcurso Jesús murió. La pascua de la crucifixión tuvo lugar tres años y medio después de Su bautismo.
126. La frase, "a la mitad de la semana", indica a la mitad de siete años; o sea, a los 3 años y medio. El ministerio de Jesús duró tres años y medio (desde 30 d. C. hasta 33 d. C.). Si el caso es así, entonces la destrucción de Jerusalén, en el año 70 d. C., viene siendo un <evento adicional> a las seis cosas de las setenta semanas.
127. Daniel 9:26 menciona dos cosas que han de suceder después de las 69 semanas: el Príncipe será muerto, y la destrucción de Jerusalén y del santuario o templo judío. La muerte de Cristo sucedió a la mitad de la semana setenta, pues fue crucificado a los 3 años y medio de haber comenzado su ministerio personal. En este caso, la destrucción de Jerusalén <no fue parte de la semana 70, sino un <acto subsecuente>, como consecuencia del rechazo de Cristo de parte de los judíos en la crucifixión de Jesús. No se requiere que la destrucción de Jerusalén ocurra durante la semana 70. Esta destrucción no fue parte de la semana 70 como consecuencia a su rechazamiento público a la venida del Mesías o el salvador. No es necesario que la destrucción de Jerusalén ocurra en la semana 70, porque fue un juicio de Dios sobre Israel por rechazamiento o incredulidad al crucificar a Jesús.
128. La destrucción de Jerusalén tampoco fue parte de las seis obras mencionadas en Daniel 9:24. No es necesario, pues, tomar la destrucción de Jerusalén como parte de los eventos de la semana 70. La crucifixión de Cristo sucedió a la mitad de la semana 70 <tres años y medio> después de comenzar Jesús con su ministerio personal, pero la destrucción de Jerusalén no sucedió tres años y medio después de la crucifixión.
129. Entonces, ¿Qué sucedió en la segunda u otra mitad de la semana 70? Ocurrió que el evangelio le fue predicado en sus comienzos a los judíos y luego se dio por medio de Pablo a conocer a los gentiles (Romanos 1:16).
130. Daniel 9:27d Después con la muchedumbre de las abominaciones  En Mateo 24:15 y Marcos 13:14 Jesús menciona la <abominación desoladora> refiriéndose a la acción constante destructora y sacrílega de Roma. En Mateo 24:15 Jesús dijo: 15Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda). Jesús dijo que los discípulos verían la abominación desoladora. El lugar santo se refiere tanto al templo en Jerusalén como a las sinagogas de los judíos. La abominación desoladora fue profetizada por Daniel 9:27 27Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador. El que lee a Daniel debe entender lo que dijo Jesús.
131. El Señor Jesús estaba hablando simbólicamente de los ejércitos romanos que rodearían a Jerusalén entre los años 66 y 73 d.C., Lucas 21:20 dice 20Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado. En el año 66 DC Cestio Galo gobernador de la provincia romana de Siria, trató de apoderarse del templo de Jerusalén pero no pudo debido a los combatientes judíos que le resistieron. Cuatro años más tarde vino Tito hijo de Vespasiano y con cuatro legiones de soldados y destruyó a Jerusalén. Allí se cumplió la profecía de Jesús en Mateo 24:2 2Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada.  Jesús le dijo a sus discípulos que cuando vieran la abominación desoladora huyeran a los montes, Mateo 24:16 16entonces los que estén en Judea, huyan a los montes.
132. ¿Qué fue la abominación? Fue un sistema pecaminoso de culto que comete el sacrilegio de pisotear y desolar el santuario de Dios. Ese sistema de abominación era "Roma". Daniel 8:13 dice 13Entonces oí a un santo que hablaba; y otro de los santos preguntó a aquel que hablaba: ¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora entregando el santuario y el ejército para ser pisoteados?. Roma es un ejército, es un sistema de continuo sacrificio, es la prevaricación asoladora. Roma es el cuerno pequeño que creció y se engrandeció V:9 dice "Y de uno de ellos salió un cuerno pequeño, que creció mucho al sur, y al oriente, y hacia la tierra gloriosa. 10Y se engrandeció hasta el ejército del cielo; y parte del ejército y de las estrellas echó por tierra, y las pisoteó". Fue Roma la abominación desoladora, la que pisoteó el santuario de Dios. Roma implantó un falso sacerdocio, un falso sacrificio, una falsa cabeza de la iglesia y una falsa forma o doctrina para salvarse por obras.
133. Daniel 9:27e vendrá el desolador:  Un desolador es un saqueador, devorador o destructor y ese fue Tito, el general del ejército romano, quien con sus soldados romanos entraron en Jerusalén, al templo, robando lo que fue de valor, y quemando la ciudad, tumbando sistemáticamente las grandes piedras de los edificios y los muros y dejando todo desolado. Su misma presencia en el templo fue una abominación para los judíos (Mateo 24:15).
134. Daniel 9:27e hasta que venga la consumación: Una consumación es una completa destrucción. Esto fue lo que le sucedió a la economía religiosa del judaísmo que no fue nada accidental, sino fue el resultado de lo que Dios había decretado o determinado que pasara. Tito pensaba estar haciendo la voluntad del imperio romano, pero en realidad fue instrumento en las manos de Dios para poner fin a Israel como nación.
135. En la destrucción de Jerusalén fueron destruidos todos los registros sacerdotales y hasta la fecha ha sido imposible determinar la distinción de las tribus israelitas. Si alguno hoy en día se levantara, reclamando ser el Cristo, no podría probar que fuera o sea de la tribu de Judá (Hebreos 7:14), cosa esencial para probar el mesianismo <hoy no hay registro para ello>. El judío moderno, al esperar al Mesías, no puede esperar a ningún Cristo de la tribu de Judá, porque El Mesías príncipe de la tribu de Judá ya vino en el año agradable del Señor hace ya más de dos mil años.
136. Daniel 9:27f y lo que está determinado se derrame sobre el desolador: El desolador de este contexto es el ejército romano (Mateo 24:15)(Lucas 21:20-24). Pero el "fin determinado y completo" de Daniel 9:24-27 fue para darle fin a la economía religiosa del judaísmo, y años mas tarde también le vino el fin al imperio romano. Por eso, en lugar de "sobre el desolador", mejores son las versiones que dicen así: "sobre lo desolado" (ASV); "sobre el pueblo asolado"(MOD); "sobre la desolación" (Septuaginta).
137. En (Mateo 23:38) Jesús profetizó el fin o el derrame sobre lo desolado, cuando dijo: "vuestra casa os es dejada desierta". El ángel Gabriel le revela a Daniel que Jerusalén, bajo la dirección de Nehemías y sus ayudantes con el permiso del rey Artajerjes sería reedificada (Daniel 9:25), pero que en la consumación del plan de Dios para el Mesías, el sistema levítico y su sacerdocio, el judaísmo y su templo en Jerusalén como el centro de la fe judía, por manos de Tito pondría fin y Jerusalén totalmente seria destruida por este desolador.
138. Si en Daniel 9:27f <lo desolado> es Jerusalén, lo que estuvo determinado ya fue derramado; pero si <el desolador> es Roma, entonces, según Daniel 7:26 a Roma le fue profetizado también su propio fin, el texto dice Pero se sentará el Juez, y le quitarán su dominio para que sea destruido y arruinado hasta el fin. El poder del desolador cayó.
139 Todo está cumplido, declaro que:
a) El nuevo testamento enseña que no hay bendición, salvación, justificación para nadie, sea judío o gentil, excepto bajo el nuevo pacto de la gracia por medio de la fe en lo que él hizo en la cruz.
b) Desde la cruz, las genealogías, la raza y el pasado, de nada sirve para obtener la salvación, porque es salvación personal y no nacional.
c) Daniel 9:24 no contiene ninguna alusión a la restauración a justicia perdurable de ninguna nación dentro de las semana 70.
 140. No habrá en el futuro ningún supuesto pacto con ningún príncipe impío para que dé el permiso a los judíos de restaurar el sistema de sacrificios en el nuevo templo judío; porque ese sistema lo abolió Dios para siempre con la única ofrenda que hizo Su Hijo en la cruz por nuestros pecados para salvación y lo hizo para siempre y no incluye un futuro sistema de sacrificios renovados para perdón ni salvación de ningún judío o gentil. Ese supuesto nuevo pacto hecho por un príncipe impío con los futuros judíos, está lejos de traer la justicia perdurable a Israel.
5. No existe ningún período indeterminado entre la semana 7 y la semana 62; y entre la semana 69 y la semana 70 de Daniel 9:24-27.
141. La expresión "70 semanas determinadas" sobre Israel en Daniel 9:24 denota un período definido, continuó y completo para el cumplimiento simultaneo que Dios haría para darle vigencia al nuevo pacto.
142. La semana 70 no es futura, y los eventos predichos allí tuvieron su cabal cumplimiento. No se puede separar al <pueblo del príncipe> de Daniel 9:26 y afirmar que el <pueblo romano> es cosa del pasado y el <príncipe de ese pueblo es cosa del futuro en este siglo XXI. Pueblo y príncipe en Daniel 9:26 van juntos. Ambos vinieron juntos en el año 70 d.C. y desolaron el templo y a Jerusalén.
143. No se puede sostener que entre la venida pasada del pueblo romano a Jerusalén y la venida del príncipe futuro median más de 2.007 años cuando el tiempo determinado en Daniel 9 era de 490 años o 70 semanas de sietes según la visión y profecía.
144. No tiene ningún apoyó bíblico la hipótesis de que el "príncipe" de Daniel 9:26 vendrá en el futuro y hará un pacto con los judíos de restaurar los sacrificios del templo por siete años, pues, Cristo según Hebreos 10:14 con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados. Dios no hace más sacrificios porque El ya aceptó en el santuario celestial al único y perfecto sacrificio de Su Hijo por los pecados del hombre para salvación.
145. Se debe entender que la palabra <templo> en 2 Tesalonicenses 2:3,4 se refiere a la "congregación de los espíritus justos hechos perfectos" ya que Dios según Hechos 17:24 no habita en templos hechos por manos de hombre.
146. No existirá en los planes espirituales de Dios ninguna aprobación sobre un futuro templo reconstruido como el centro de la fe cristiana y como el lugar sagrado de la manifestación de la presencia de Dios, porque su presencia y su fe ya están derramadas en cada corazón que ha creído en El.
147. Puede construirse en el futuro un altar de sacrificios o una mezquita religiosa a base de sangre de animales, para cubrir pecados de Árabes o Judíos o aun de gentiles, pero la justicia perfecta de Dios ya fue satisfecha por el único sacrificio perfecto de Cristo en la cruz (Hebreos 9:26)(10:12,14).
148. Queda muy claro que Hebreos 8:13 que al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo, y envejece, está próximo a desaparecer. Todo ese pacto viejo terminó de desaparecer en el año 70 d.C. cuando al ser destruido el santuario cesaron definitivamente los sacrificios físicos al no haber templo, aunque ya judicialmente Cristo le había dado fin con su muerte en la cruz a todo sistema de sacrificios por el pecado del hombre.
149. Queda eliminada la falsa idea de que Dios tenga que aceptar como fragancia los sacrificios de animales y la sangre vertida en el supuesto y futuro altar judío.
16. Concluyo que la terminación del viejo pacto en su sentido dispensacional ocurrió en el año 70 d.C. pero judicialmente ocurrió en la cruz del calvario con la sangre derramada de Jesús.
150. Declaro que hoy lo que nos queda es disfrutar las glorias del vínculo perfecto que es el amor incondicional de Dios.

Tags: Daniel 9 (II Parte)

Publicado por UniversidadUPC @ 18:01
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