Viernes, 02 de enero de 2009
1. En las epístolas de los escritores del nuevo testamento existen algunos pasajes que hacen una clara referencia a la caída de Jerusalén. Si estos pasajes no son considerados en esta luz, el resultado será que los apóstoles estaban equivocados. Si los apóstoles estaban equivocados en sus predicaciones y escritos, entonces uno puede dubitar acerca de la inspiración. No hay forma de reconciliar la inspiración con los apóstoles estando equivocados acerca de la venida de Cristo.
2. Mateo 24, Marcos 13, y Lucas 21 dan una narración inspirada de la promesa de Cristo de venir en juicio sobre la Nación Judía.
3. Cuando los pasajes en las Epístolas son entendidos en esta luz, no hay problema.
4. La venida de Cristo en juicio sobre la Nación Judía estaba cerca, o se había acercado, cuando los apóstoles escribieron. Ciertamente no será difícil para uno interpretar estos pasajes contra el antecedente de que el Antiguo y Nuevo Testamento enseñan con respecto a la venida de Cristo en juicio sobre Jerusalén, cuando la única otra alternativa sería una interpretación que deba rechazar la inspiración de los apóstoles.
5. El Hombre de Pecado.Este hombre de pecado descrito en 2 Tesalonicenses 2:1-10 ha sido la piedra de toque de una especulación religiosa profética inusual y salvaje. Este hacedor de maldad se manifestaría a sí mismo durante un tiempo de apostasía (v.3) el cual probablemente ocurrió en la década del 60 D.C. y está detallado más particularmente en la Epístola a los Hebreos.
6. El "se levanta contra todo lo que se llama Dios" (v.4) y se sienta en el templo de Dios (v.4b). Su obra inicua ya estaba en acción cuando Pablo escribió la epístola (v.7). Pero Jesús vendría - una presencia espiritual, véase v.1- y mataría a este inicuo.
7. Este "hombre de pecado" no es el anticristo de Juan, quien es descrito como existiendo cuarenta años después que la carta a los Tesalonicenses fue escrita (léase 1 Juan 2:18,22; 4:3; 2 Juan 7). Mientras que el anticristo tiene amplia aplicación, el hombre de pecado es definidamente una persona - ya sea el emperador Romano o mas probablemente un sumo sacerdote Judío en Jerusalén quien tenía su oficio en el santuario del templo. Este estaba en el centro del edificio del templo mismo, como distinto de las estructuras y cortes accesorias. Este santuario es lo mismo como el "lugar santo" de Mateo 24:15 donde la abominación desoladora estaba residiendo. Como se concluyó al principio, esta "desolación sacrílega" era un hombre, probablemente el injusto sumo sacerdote Fanni. Aparentemente el hombre de pecado es el mismo individuo.
8.Hay precedentes en el Antiguo Testamento que describe cierto oficio tenido como "dioses". Isaías describe a un hombre en una alta posición en Babilonia quien se exaltó a sí mismo (Autotéismo) como Dios (Isaías 14:4,12-14,22). Era el arrogante Rey Belsasar nieto del rey Nabucodonosor quien sería arrojado del cielo político; Dios se levantaría contra él (Daniel 5:23)
9. Ezequiel describe al Príncipe de Tiro como rico, no necesitando nada (Ezequiel 28:2,6,11-12). "Yo soy un dios" (Auteísmo), dijo él, pero Jehová lo tumbaría. Pero su reino fue hallado falto del Dios verdadero y fue derribado en una sola noche.

Tags: 1 Tesalonicenses

Publicado por UniversidadUPC @ 21:31
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