Viernes, 02 de enero de 2009
1. Dice Mateo 25:1 "Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo"
2. Mateo 25:1-30 es el complemento de Mateo 24:32-44. La parábola de las diez vírgenes es la misma que la del Señor de la casa en el capítulo anterior, es decir, la necesidad de vigilar y estar preparados.
3. El velar de Mateo 24:42 "Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor" Palabras tan evidentemente dirigidas a los discípulos, son las mismas que nuestro Señor pronuncia en Mateo 25:3 "Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir", ¿Qué indica esto? Que en ambos pasajes enseñan el mismo suceso "ser fieles y prudentes" de manera que, lo de las vírgenes complementa lo de los siervos de la casa.
4. Mateo 25:30 habla de "echar fuera al siervo inútil a las tinieblas de afuera" pasaje que es un paralelo a Mateo 24:51 donde se habla de la infidelidad del siervo malo en realizar la comisión que recibió del Señor y lo "pusieron con los hipócritas en lloro y crujir de dientes".
5. En Mateo 24:40 se nos habla de un hombre tomado del campo y en el V:41 de una mujer tomada del molino, pero en Mateo 25:1 se nos habla de diez vírgenes. Los números dos y diez son indicios de complemento- diez constituye la mayor parte de doce, así que las diez vírgenes representan a la mayoría de los creyentes del primer siglo, los cuáles habrían muerto antes de la segunda venida del Señor. El hombre tomado de Mateo 24:40 y la mujer tomada de Mateo 24:41 representan a los demás creyentes que permanecerían vivos hasta el arrebatamiento en la segunda venida de Cristo, antes que finalizara el primer siglo o antes del año 70 d.C. que fue la destrucción del templo y de Jerusalén.
6. En Mateo 24:40 y 41 vemos el número dos y en Mateo 25 vemos el número diez. Al sumar el diez y el dos, (un hombre tomado - una mujer tomada) tenemos todo el cuerpo el cuerpo de creyentes del primer siglo. En el tiempo de Su venida, la mayoría de estos creyentes ya habría muerto. Sólo un pequeño remanente, un número representando por el hombre tomado del campo y la mujer tomada del molino, permanecerían vivos. Por consiguiente, Mateo 25:1-13 es el complemento de Mateo 24:40-41.
7. ¿Por qué el hombre de campo fue tomado y la mujer del molino fue tomada? La respuesta no se encuentra en Mateo 24, sino en Mateo 25. La razón por la que uno que tomado se debe a que estaban vigilantes y bien preparados.
8. La gran lección de la parábola de las diez vírgenes era la necesidad de que los apóstoles e iglesias del primer siglo, estuvieran bien preparados y en constante vigilia, ¿Qué debían vigilar? Jesús se los había dicho en Lucas 21:20 "Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado...y en el V:28 les dice "Porque vuestra redención está cerca". Ellos estaban esperando el súbito y pronto regreso del Hijo del hombre, V:27 "Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria".
9. El no estar vigilantes y no estar preparados les conllevaría al castigo que recayó sobre las vírgenes insensatas, es decir, la exclusión de la cena de bodas del Cordero.
10. En Mateo 25:10 el esposo vino, y los que estuvieron preparados entraron con él a las bodas, y se cerró la puerta. La palabra "vino" se refiere a la segunda venida del Señor en el aire (1 Tesalonicenses 4:16), la cual forma parte de su misma manifestación o parusía. En Apocalipsis 19:9 se nos habla de los "invitados a la cena de las bodas del Cordero" y estos invitados fueron aquellos preparados. Ese era el tema central de Mateo 24:44 para los discípulos "estad preparados". En Mateo 25:10 también dice que los "preparados" "entraron con él" y esto se refiere al arrebatamiento de los creyentes resucitados y llevados al aire (1 Tesalonicenses 4:17) cuando el Señor descendió en su manifestación o segundo tiempo o venida.
11. Las "bodas" de Mateo 25:10 es la misma "cena" de Apocalipsis 19:9, la cual según (1 Tesalonicenses 4:17) se llevó a cabo en el aire durante el transcurso de la venida del Señor. Esto fue la recompensa para aquellos vigilantes y preparados del primer siglo y sucedió antes de la plena manifestación del reino de Dios.
12. Después de que estuvieron listos los vigilantes y preparados entraron con el novio a la fiesta de bodas, y se cerró la puerta. Esta no es la puerta de salvación, sino la puerta del disfrute pleno.
13. En Mateo 25:11,12 leemos "Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! 12Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. 13Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir". Cuando las vírgenes insensatas vinieron, la puerta ya se había cerrado. Cuando ellas pidieron al Señor que les abriera, el contestó que no las conocía que equivale a no aprobar su necedad y no les permitió participar de las bodas. Ellas perdieron esa recompensa dispensacional (el disfrute de la fiesta), pero no su salvación eterna. Ellas se perdieron del disfrute de la fiesta inmediata del reino de Dios.
14. La gran moraleja o enseñanza la encontramos en Mateo 25:13 "Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir". Mateo 24:40,41 revela el arrebatamiento de los que en el primer siglo y antes del año 70 d.C. estuvieron vivos y preparados; pero Mateo 25:1-13 reveló el arrebatamiento de los que ya habían muerto y que serían luego resucitados.
15. En conclusión, encontramos, una clara conexión entre Mateo 24 y Mateo 25, en ambos pasajes se habla de la "consumación que habría de tener lugar dentro de los límites de la generación que existía y en relación con la cual los discípulos expresaban un anhelo y una gran expectativa. La moraleja de la parábola precedente era vigilancia y preparación. Con estas palabras de exhortación se dio el cumplimiento a las diez vírgenes.

 

 


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Publicado por UniversidadUPC @ 16:42
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